Saturday, September 21, 2019

LIBRO DE URANTIA - PARTE IV - LOS SERMONES DE JESUS - 36. CHARLAS CON LOS APÓSTOLES

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LIBRO DE URANTIA PARTE IV LOS SERMONES DE JESUS
36. CHARLAS CON LOS APÓSTOLES

A. AÑO: 29 d.C.
B. LUGAR: En el jardín de Celsus, en Cesarea de Filipo
C. MOMENTO: Estas charlas con los apóstoles surgieron de la confesión de Pedro sobre la divinidad de Jesús. Una se produjo la tarde siguiente, y las otras después de la experiencia del monte de la transfiguración, cuando se alojaron de nuevo con Celsus.
E. IDEAS PRINCIPALES:
1. Si un hombre quiere asociarse con nosotros, que cargue con las obligaciones de la filiación y que me siga. Cuando ya no esté con vosotros, no penséis que el mundo os tratará mejor de lo que me trató a mí. Si me amáis, preparaos para hacer el supremo sacrificio.
2. No he venido para llamar a los rectos, sino a los pecadores. He venido para servir y para otorgar mi vida como don para todos. He venido para buscar y salvar a los que están perdidos.
3. Vengo del Padre y, si soy elevado, atraeré a todos los hombres hacia mí. El que crea esta verdad de la naturaleza combinada del Hijo tendrá una vida perdurable.
4. Aunque estoy ante vosotros en esta presencia física, he venido de Dios Padre. Antes de que Abraham fuese, yo soy. Pero no satisfaré las expectativas de vuestros antepasados y de su concepto del Mesías.
5. Mi reino no es de este mundo. Los zorros tienen guaridas y las aves del cielo nidos, pero yo no tengo donde recostar la cabeza.
6. Sin embargo, el Padre y yo somos uno. El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. El Padre jamás me dejará solo en mi misión, así como yo nunca os abandonaré cuando finalmente salgáis para proclamar este evangelio por todo el mundo.
7. Os he traído aquí conmigo para que podáis comprender la gloria y captar la grandeza de la vida a la que os he llamado—la fe-aventura del establecimiento del reino de mi Padre en el corazón de la humanidad.
8. Mientras Jesús estaba en la montaña, los apóstoles no lograron curar al muchacho epiléptico. Cuando regresó, Tomás le pidió a Jesús que explicara por qué habían fracasado y para saber algo sobre lo que ocurrió en la montaña.
9. Dijo Jesús: mientras estábamos en la montaña buscando conocer mejor la voluntad del Padre, vosotros caísteis en la tentación de sucumbir a las viejas malas tendencias de buscar una posición de preferencia en el reino del cielo, y os aferráis a estos conceptos erróneos, a pesar de mi declaración reiterada de que mi reino no es de este mundo.
10. Ni bien capta vuestra fe la identidad del Hijo del Hombre, vuestro deseo egoísta de favoritismos mundanos os posee nuevamente. ¿Acaso no os he dicho que el que quiera ser el más grande del reino debe convertirse en el servidor de todos?
11. La grandeza espiritual consiste en amor divino—no en exaltarse uno mismo. Fracasasteis porque vuestro propósito no era puro, vuestro motivo no era divino, vuestro ideal no era espiritual.
12. Vuestra ambición no era altruista. Vuestro procedimiento no estaba basado en el amor, y vuestro objetivo no era la voluntad del Padre en el cielo—y os encontrasteis con el fracaso.
13. Recordad que no podéis acortar los fenómenos naturales, a menos que esté de acuerdo con la voluntad del Padre. No podéis hacer trabajo espiritual sin poder espiritual. Y debéis tener fe viviente.
14. ¿Necesitáis siempre manifestaciones materiales para atraer a las realidades espirituales del reino?
15. Ahora id a descansar. Mañana regresaremos a Magadán. Debemos prepararnos para la fase final de mi otorgamiento. Se dará muerte al Hijo del Hombre, pero se levantará de nuevo.
16. En respuesta a una pregunta de Andrés, Jesús dijo: Confesáis que soy el Hijo de Dios, pero no soy el Mesías que se sentará en un trono en Jerusalén. Seré rechazado por los ancianos y los sumos sacerdotes.
17. Fue aquí cuando Pedro dijo que esas cosas no le pasaría nunca. Jesús sabía que Pedro tenía buenas intenciones, pero rechazó cualquier sugerencia que le alejara de la voluntad del Padre, por lo tanto regañó a Pedro, diciendo: “Vete detrás de mí. Saboreas el espíritu del adversario...”
18. Cuando habláis de esta manera no estáis conmigo, sino que os aliáis con nuestro enemigo. Convertís vuestro amor por mí en un obstáculo.
19. Cuando se recobraron del primer impacto del punzante reproche de Jesús, el Maestro dijo: El que quiera seguirme, que cargue con su responsabilidad diaria. el que quiera salvar su vida egoístamente, la perderá, pero el que pierda la vida por el evangelio, la salvará.
20. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿Qué daría un hombre a cambio de la vida eterna?
21. No os avergoncéis de mí en esta generación pecaminosa, pues no me avergonzaré de vosotros cuando aparezca en gloria ante mi Padre.
22. Pero muchos de los que estáis ahora ante mí no experimentaréis la muerte hasta que hayáis visto venir este reino de Dios en poder

https://www.urantia.org/es/parte-iv-los-sermones-de-jesus#36_TALKS_WITH_THE_APOSTLES

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